Menu

Salud llama a cambiar el plato

5 horas atrás

La Dirección de Salud de Ciénega de Flores lanzó un mensaje claro en redes sociales: para tener una juventud sana se necesita una alimentación balanceada, actividad física diaria y menos comida chatarra.

El llamado no es casual. Hoy en día, muchos jóvenes consumen más productos ultraprocesados, llenos de azúcar, grasa y sal, y menos frutas, verduras y fibra.

Adoptar una buena alimentación desde pequeños puede prevenir problemas como obesidad, diabetes y enfermedades del corazón.

Los especialistas advierten que los cambios en el estilo de vida, la urbanización y la facilidad para conseguir comida rápida han modificado los hábitos, y no siempre para bien.

Las recomendaciones se pueden resumir en cuatro palabras sencillas: adecuación, equilibrio, moderación y diversidad.

Es decir, comer lo necesario sin exagerar, balancear proteínas, grasas y carbohidratos, limitar lo que hace daño y variar los alimentos.

No se trata de dejar de comer, sino de elegir mejor. La dieta ideal depende de la edad, el sexo y la actividad física, pero los principios básicos aplican para todos.

¿Qué recomienda la OMS?

La Organización Mundial de la Salud señala que los carbohidratos deben venir principalmente de cereales integrales, frutas, verduras y legumbres.

Las personas mayores de 10 años deberían consumir al menos 400 gramos diarios de frutas y verduras, además de 25 gramos de fibra.

En cuanto al azúcar, no debería superar el 10% de las calorías diarias, lo que equivale a unas 12 cucharadas rasas en una dieta promedio.

Y sobre las grasas, se recomienda priorizar las insaturadas —como las del pescado, el aguacate y el aceite de oliva— y evitar las grasas trans que suelen estar en frituras y productos empaquetados.

La clave está en pequeños cambios: preferir alimentos al vapor o hervidos en lugar de fritos, elegir carnes magras, tomar más agua y reducir refrescos y jugos azucarados.

Una dieta variada, con frutas, verduras, legumbres y proteínas magras, ayuda a prevenir enfermedades no transmisibles relacionadas con la mala alimentación.

El mensaje es claro: cuidar lo que se pone en el plato hoy puede marcar la diferencia en la salud del mañana.