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Hijo convivió con el cadáver de su padre

2 meses atrás

Lo que parecía un fin de semana normal terminó en horror para una familia.

Durante tres días, el cuerpo de un hombre permaneció escondido debajo de una cama, sin que nadie imaginara lo que había ocurrido en el tercer piso de la vivienda donde vivía.

El último día que David Antonio, de 45 años, fue visto con vida fue el viernes pasado.

Compartía un predio con sus hermanos y su hijo, aunque cada quien ocupaba espacios distintos dentro del mismo lote.

Como él vivía en la parte más alta del edificio, nadie notó su ausencia.

El olor que levantó sospechas

Fue hasta la mañana siguiente cuando un fuerte olor comenzó a invadir el lugar.

La fetidez obligó a los familiares a revisar de dónde provenía.

Al asomarse por una ventana, vieron dentro de la habitación a Lucas Diego, de 20 años, hijo de la víctima.

El joven no respondía a los llamados ni abría la puerta.

Cuando notó que sus tíos intentaban entrar, brincó por una ventana y escapó por la azotea.

Minutos después, los familiares lograron ingresar y comenzaron a buscar a David.

El hallazgo

El cuerpo estaba debajo de la cama, con múltiples heridas hechas con arma blanca.

Una de las lesiones iba desde el cuello hasta la parte baja de la espalda.

Por el estado avanzado de descomposición, ya no fue necesaria la presencia de paramédicos.

Ante las autoridades, la familia señaló que el joven enfrenta problemas de adicción desde hace años, aunque dijeron desconocer qué lo llevó a atacar a su propio padre.

El caso ocurrió en la colonia Xalpa, alcaldía Iztapalapa, Ciudad de México.

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