La indignación comenzó en redes sociales.
En el grupo de Facebook Ventas Santa Lucía Ciénega de Flores, un usuario publicó un mensaje que rápidamente se viralizó: “Solo comparto para que den con ella, ya que es una injusticia lo que hizo esta señora”.
La acusación iba acompañada de un video y señalaba directamente a una mujer identificada como Ingrid Ornelas Jasso Luna, a quien se le atribuye un presunto fraude millonario mediante tandas comunitarias.
Cuando la confianza se convierte en riesgo
Las tandas son una práctica profundamente arraigada en la vida cotidiana de muchas comunidades mexicanas. Funcionan bajo la confianza mutua: cada integrante aporta una cantidad periódica y, por turnos, recibe el monto total.

Sin embargo, al no contar con regulación legal, este sistema informal se vuelve vulnerable.
En este caso, lo que durante años fue visto como apoyo colectivo terminó convertido en una presunta estafa de gran escala.
Más de 20 millones de pesos desaparecidos
De acuerdo con los testimonios difundidos por los afectados, la organizadora habría quedado a deber más de 20 millones de pesos.
Se ofrecían tandas semanales que iban desde aportaciones de 100 pesos hasta esquemas que superaban los 100 mil pesos.
Con el tiempo, los participantes detectaron irregularidades graves: pagos duplicados, más de 15 personas asignadas a una misma fecha de entrega y listas alteradas.
Retrasos, manipulación y personas fantasma
La confianza se había construido durante más de 15 años, pero en diciembre de 2025 comenzaron los retrasos sistemáticos.

Los denunciantes relatan que la presunta organizadora utilizaba supuestos “saldos a favor” para retirar tandas a quienes se atrasaban incluso por minutos, además de incluir “personas fantasma” en los registros.
También habría recurrido a narrativas de crisis personal para justificar incumplimientos y mantener la expectativa de pago.
Consecuencias humanas del fraude
El impacto del caso va más allá de lo económico. Entre los afectados se reporta el fallecimiento de una mujer que esperaba recibir 400 mil pesos destinados a una operación médica.
La noticia de que no obtendría el dinero habría provocado una fuerte crisis emocional, convirtiéndose en el rostro más doloroso de las consecuencias de este presunto fraude.
Denuncias y exigencia de justicia
Hasta el momento se han presentado al menos 10 denuncias virtuales y dos penales.
Sin embargo, los afectados acusan lentitud en la respuesta de las autoridades y temen que el caso quede impune.
La situación vuelve a poner sobre la mesa los riesgos de las tandas cuando no existe respaldo legal y evidencia el alto costo social que puede tener la ausencia de regulación.
