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Bad Bunny pone a Latinoamérica en el centro del Super Bowl

1 día atrás

Bad Bunny no solo se convirtió en el primer solista latino en protagonizar un show de medio tiempo del Super Bowl, sino que transformó el escenario más visto del deporte mundial en una vitrina cultural para toda Latinoamérica.

Vestido completamente de blanco y con un balón que llevaba la frase “Together we are America”, Benito Antonio Martínez Ocasio apareció después de las 19:00 horas para marcar un antes y un después en la narrativa del espectáculo.

Un inicio simbólico y un mensaje visual potente

El espectáculo abrió con “Tití me preguntó”, pero más allá de la música, el impacto estuvo en el simbolismo.

La estética, el mensaje visual y la puesta en escena colocaron la identidad latina en el centro del evento más influyente del entretenimiento global, convirtiendo a Bad Bunny no solo en artista, sino en símbolo cultural de representación.

Lady Gaga y la fusión cultural inesperada

La primera invitada especial fue Lady Gaga, quien apareció con un vestido azul y una flor roja en el pecho para interpretar una versión salsa de “Die with a Smile”, tema que comparte con Bruno Mars.

La “Mother Monster” se dejó llevar por el ritmo latino, compartió pasos de baile con Benito y protagonizó uno de los momentos más comentados de la noche, consolidando una fusión cultural que rompió fronteras musicales.

Ricky Martin y el guiño a la historia latina

El segundo invitado fue Ricky Martin, quien emergió tras una introducción de guitarra durante “Nuevayol” para interpretar una estrofa de “Lo que le pasó a Hawái”.

Su aparición, aunque breve, fue suficiente para encender al público y las redes sociales. Fue la primera vez que el intérprete de “La vida loca” participó en un Super Bowl, mientras que para Gaga representó su segunda aparición en la final de la NFL.

Green Day y el mensaje implícito

Previo al partido entre Seahawks y Patriots, Green Day inauguró el evento musical con “Holiday”, seguida de “Boulevard of Broken Dreams” y “American Idiot”.

Sin mensajes directos ni discursos políticos en el estadio, la frase “Don’t wanna be an American idiot” resonó como un símbolo histórico de protesta contra el sistema, generando la ovación del público en Santa Clara, California.

La postura política fuera del escenario

Días después, en su concierto del 6 de febrero en San Francisco, Billie Joe Armstrong, líder de Green Day, sí fue directo: se pronunció contra los actos de ICE, exhortando a sus agentes a abandonar su trabajo y señalando que, cuando termine la gestión de Donald Trump, ni él ni sus aliados los protegerán.

Un contraste claro entre la neutralidad escénica del Super Bowl y la postura política abierta de la banda fuera del evento.