Con la llegada del invierno y las fiestas decembrinas, las bajas temperaturas y las modificaciones en la rutina familiar representan riesgos importantes para la salud de perros y gatos.

Veterinarios y asociaciones de bienestar animal coinciden en que la prevención resulta fundamental para evitar enfermedades respiratorias, hipotermia, intoxicaciones y accidentes dentro del hogar durante esta temporada.
El resguardo en casa, una medida esencial
Una de las principales recomendaciones es mantener a las mascotas dentro de casa, especialmente durante las noches y madrugadas, cuando el frío es más intenso.

También se aconseja habilitarles un espacio cálido, seco y sin corrientes de aire para descansar, además de considerar el uso de humidificadores para reducir la resequedad en piel y mucosas, común en época invernal.
Cuidados especiales según edad y pelaje
Especialistas advierten que los animales de pelo corto, cachorros y mascotas de edad avanzada requieren atención adicional, como el uso de suéteres o abrigos adecuados, siempre verificando que permanezcan secos.

En cuanto a la alimentación, puede ser necesario un ligero aumento calórico en animales que pasan tiempo al aire libre, siempre bajo supervisión veterinaria y sin descuidar el control del peso.
Paseos, patas y sustancias peligrosas
Durante los paseos, es fundamental proteger las almohadillas de las patas, ya que la nieve, el hielo y la sal utilizada en banquetas pueden causar lesiones o irritaciones.
Limpiarlas al regresar a casa y aplicar bálsamos protectores reduce riesgos de grietas o congelación.
Asimismo, se alerta sobre el peligro de sustancias como el anticongelante, altamente tóxico para las mascotas, que debe almacenarse de forma segura y limpiarse de inmediato en caso de derrames.
Visitas y estrés en temporada festiva
Las reuniones decembrinas con amigos y familiares pueden resultar abrumadoras para los perros, especialmente si no están acostumbrados a tanta estimulación.

Expertos recomiendan proporcionarles un “espacio seguro” donde puedan descansar sin ser molestados, con agua, comida y mantas.
Este entorno ayuda a reducir el estrés provocado por ruidos, niños, decoraciones y cambios constantes en el ambiente.
Prevención de mordeduras y convivencia segura
La Navidad es una de las épocas con mayor incidencia de mordeduras de perros en el hogar, particularmente hacia niños pequeños.
La falta de ejercicio, la sobreestimulación y la disminución de la supervisión aumentan el riesgo.

Mantener la rutina, supervisar siempre las interacciones con niños, evitar juegos bruscos y reconocer señales de estrés en el perro son medidas clave.
Especialistas subrayan que dedicar tiempo diario exclusivo a la mascota es el mejor regalo para garantizar una convivencia segura y unas fiestas tranquilas para toda la familia.

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