Una reciente resolución judicial volvió a colocar a Alfredo Adame en el centro de la conversación pública, luego de que un tribunal de la Ciudad de México determinara su responsabilidad civil por daño moral, derivada de declaraciones realizadas en medios de comunicación.

El fallo estableció que los comentarios difundidos de manera pública rebasaron los límites de la libertad de expresión y vulneraron derechos fundamentales como el honor y la dignidad de la parte afectada.
Tribunal declara responsabilidad civil por daño moral
La Cuarta Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México fue la encargada de analizar el caso, concluyendo que las expresiones emitidas constituyeron un agravio directo contra la reputación e integridad de Diana Golden.
Los magistrados subrayaron que, aun tratándose de personajes públicos, esto no justifica el uso de calificativos ofensivos, misóginos o degradantes en el espacio mediático.
Difusión pública como medida de reparación
La sentencia ordena como parte de la reparación del daño la difusión pública del resolutivo, con el objetivo de reforzar la responsabilidad legal que implica la exposición mediática y sentar un precedente jurídico sobre las consecuencias del discurso que vulnera derechos humanos.

La determinación fue explicada en televisión nacional, donde se detallaron los criterios utilizados por el tribunal para sustentar el fallo.
Análisis del dictamen en medios nacionales
Durante una emisión del programa Sale el Sol, la periodista Ana María Alvarado dio lectura a los puntos principales de la resolución, destacando que la libertad de expresión no puede utilizarse como un escudo para violentar derechos humanos básicos.
De acuerdo con la explicación, el tribunal calificó como ilícitas las manifestaciones que dieron origen al proceso legal.
El conflicto que originó la demanda
La disputa se remonta a octubre de 2020, cuando Diana Golden habló públicamente sobre su relación con Alfredo Adame, a la que calificó como tormentosa, marcada por control excesivo, celos y episodios de violencia. La actriz señaló que el matrimonio no surgió de una relación romántica, sino de una propuesta para reducir su carga fiscal como extranjera, y que con el tiempo la convivencia se volvió tóxica y peligrosa.

Proceso personal y reconocimiento judicial
Golden relató que logró salir de esa situación con el apoyo de su familia y del productor Gregorio Walerstein, quien le brindó acompañamiento legal para iniciar el proceso de divorcio.
Años después, la resolución por daño moral representa para ella no solo un reconocimiento judicial a la afectación sufrida, sino también un mensaje claro sobre las consecuencias legales de la violencia verbal y mediática.

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