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El “modo chat secreto” de WhatsApp que oculta conversaciones sensibles

2 horas atrás

En un contexto donde el teléfono móvil suele estar al alcance de otras personas, WhatsApp incorporó y perfeccionó una función clave para proteger la información personal: la restricción de chats.

Esta herramienta permite ocultar conversaciones sensibles dentro de una carpeta protegida, evitando que mensajes y notificaciones queden expuestos ante miradas ajenas.

Qué es el llamado “modo chat secreto”

Aunque de manera informal se le conoce como “modo chat secreto”, no se trata de un nuevo tipo de conversación ni de un cambio visible en la interfaz de la aplicación.

La función refuerza los mecanismos de discreción existentes y permite que ciertos chats no aparezcan en la lista principal, quedando accesibles solo mediante un sistema de seguridad adicional.

Cómo funciona la restricción de chats

Al activar la restricción, la conversación seleccionada se traslada a un espacio oculto dentro de la app.

A diferencia del archivo tradicional, que solo desplaza el chat al final de la lista, esta opción lo vuelve completamente invisible y lo protege mediante huella dactilar, reconocimiento facial o un código de seguridad configurado por el usuario.

Cambios en notificaciones y acceso

Una vez restringido, el chat desaparece de la pantalla principal y solo puede localizarse a través de una carpeta especial.

Las notificaciones también se modifican: no muestran el nombre del contacto ni el contenido del mensaje, limitándose a avisar que existe un nuevo mensaje en un chat protegido.

Mensajes y archivos, sin alteraciones

La restricción no elimina ni modifica el historial de mensajes.

Textos, fotos, videos, audios y documentos se conservan intactos y permanecen accesibles únicamente desde la carpeta protegida.

Sin embargo, si el usuario elimina la restricción y vacía los chats protegidos, todo el contenido se borra de forma definitiva.

Una herramienta discreta y reversible

Esta función resulta especialmente útil en entornos familiares, laborales o educativos, donde el dispositivo puede ser compartido.

Además, no es permanente: la restricción puede desactivarse en cualquier momento, devolviendo el chat a la lista principal sin afectar su historial.

Con esta opción, WhatsApp apuesta por un control más fino de la privacidad digital.