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Era ‘El Mencho’ un capo devoto

6 horas atrás

Tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, no solo se habló del operativo y la violencia en 20 estados. También surgió una pregunta que llamó la atención: ¿era un hombre profundamente religioso?

En el interior de la casa donde se ocultaba, dentro del exclusivo Tapalpa Country Club, autoridades encontraron múltiples figuras religiosas, estampas y oraciones colocadas como altares.

La escena contrastaba con la imagen del temido líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, considerado uno de los más buscados en el país.

En la residencia número 39 había imágenes de San Judas Tadeo, la Virgen de Guadalupe, San Chárbel y una oración a Santa Rita de Casia.

También se halló un escapulario del Sagrado Corazón de Jesús.

No era un solo objeto aislado: eran varios símbolos colocados en distintos espacios, como si formaran pequeños altares personales.

El hallazgo que más sorprendió fue una hoja de cuaderno con el Salmo 91 escrito a mano en enero de 2026.

El texto habla de confiar en Dios para librarse de enemigos, enfermedades y peligros. Promete protección ante la violencia y seguridad frente a la muerte.

El Salmo 91 es conocido por muchos creyentes como una oración de protección. Sus palabras dicen que quien confía en Dios no temerá el terror nocturno ni la peste destructora.

1 El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. 2 Diré yo de Jehová: Refugio mío y fortaleza mía;mi Dios, en quien confiaré. 3 Porque él te librará de la trampa del cazador,de la peste destructora.

La ironía es evidente: el 22 de febrero, el hombre que guardaba ese mensaje murió abatido durante un enfrentamiento con fuerzas federales en Tapalpa.

Además de los objetos religiosos, en la casa se encontraron medicamentos para tratar insuficiencia renal, enfermedad que padecía. Era atendido en una clínica privada.

¿Devoción o tradición cultural?

En México es común que muchas personas, sin importar su oficio o estilo de vida, tengan imágenes religiosas en casa.

La presencia de santos y oraciones no confirma necesariamente una vida espiritual profunda, pero sí abre el debate.

¿Era realmente un hombre de fe? ¿O solo seguía una tradición arraigada en la cultura popular? La escena encontrada en Tapalpa deja esa pregunta en el aire.