Parte de una vivienda se desprendió desde la cimentación y terminó sobre la calle Doctor Coss, en el Centro de Monterrey, durante la mañana de este lunes. El colapso obligó a cerrar por completo la vialidad en el cruce con Tapia y provocó daños a infraestructura, árboles y un vehículo estacionado.
El reporte fue recibido alrededor de las 08:59 horas. Al llegar al sitio, elementos de Protección Civil confirmaron que una sección importante del inmueble había cedido y se encontraba extendida sobre la carpeta asfáltica, bloqueando el paso de automóviles y peatones.

08:59
hora aproximada del reporte
El desprendimiento alcanzó un poste de telefonía, mufas de domicilios cercanos y al menos dos árboles. Un vehículo que se encontraba estacionado también resultó afectado por los escombros, aunque no se reportaron personas lesionadas.
La calle quedó bajo una pared que ya no estaba donde debía
Las imágenes del sitio muestran bloques, ramas, cableado y parte de la estructura ocupando la vía pública. A unos metros, vecinos y personal de emergencia observaban el daño mientras se delimitaba la zona para evitar que alguien se acercara a una sección que todavía podía presentar desprendimientos.
Protección Civil informó a los propietarios sobre las condiciones de riesgo y les indicó no ingresar ni permanecer en el área afectada hasta contar con una evaluación que descarte un nuevo colapso.
El incidente ocurrió después de varios días de lluvia intensa en Nuevo León. La humedad aparece como una de las condiciones que serán consideradas dentro de la revisión estructural, aunque la causa exacta deberá determinarse técnicamente y no puede darse por establecida sólo a partir del temporal.
0 LESIONADOS
La magnitud del derrumbe contrasta con el saldo humano: no había peatones ni ocupantes en la zona alcanzada por la estructura al momento del colapso.
Una diferencia de segundos pudo cambiar el saldo
Doctor Coss es una calle con circulación constante y viviendas antiguas en distintos tramos del Centro. Que el desprendimiento ocurriera sin personas debajo evitó que la emergencia pasara de daños materiales a un rescate de víctimas.
El caso también vuelve a poner atención sobre inmuebles envejecidos, modificaciones realizadas con el paso de los años y estructuras que pueden perder resistencia por filtraciones, falta de mantenimiento o deterioro acumulado.
La vialidad permaneció cerrada mientras personal de emergencia realizaba las labores de revisión y seguridad. La prioridad fue evitar que curiosos, vecinos o propietarios entraran en una zona donde todavía existía posibilidad de más desprendimientos.
La escena fue aparatosa y el daño visible, pero el dato que terminó dominando el reporte fue otro: nadie resultó herido.
La casa cedió sobre la calle; por fortuna, la calle estaba vacía justo donde cayó.
