La detención del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos alteró de forma abrupta el equilibrio político en Venezuela.

En la madrugada de este sábado, el mandatario y su esposa, Cilia Flores, fueron retenidos fuera del país, abriendo un escenario inédito que activó de inmediato los mecanismos constitucionales de sucesión.
La sucesión marcada por la Constitución
De acuerdo con el artículo 233 de la Constitución de Venezuela, ante la ausencia del presidente corresponde a la vicepresidenta Ejecutiva asumir la Presidencia de forma temporal.

Esta disposición colocó a Delcy Rodríguez en el centro del poder institucional, bajo la mirada atenta de actores nacionales e internacionales que siguen de cerca la evolución de la crisis.
Orígenes e identidad política
Nacida en Caracas hace 56 años, Delcy Rodríguez proviene de una familia profundamente vinculada a la izquierda venezolana.
Su padre fue fundador de la Liga Socialista y murió bajo custodia policial durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, un episodio que marcó su trayectoria ideológica y política, compartida con su hermano, actual presidente de la Asamblea Nacional.
Cercanía con el chavismo histórico
Su ascenso político se consolidó durante el mandato de Hugo Chávez.

En 2006 ocupó el cargo de ministra del Despacho de la Presidencia, respaldada por su formación como abogada y estudios de posgrado en derecho laboral y teoría política realizados en Londres y París, credenciales que fortalecieron su peso dentro del chavismo.
Concentración de poder tras la muerte de Chávez
Tras el fallecimiento de Chávez, Rodríguez amplió su influencia. Fue canciller entre 2014 y 2017 y presidió la Asamblea Nacional Constituyente en 2018, órgano clave impulsado por Maduro.
Desde ese año ocupa la Vicepresidencia Ejecutiva y el Ministerio de Petróleo, desde donde ha gestionado áreas estratégicas en medio de sanciones internacionales y una profunda crisis económica.
La voz del régimen en medio de la crisis
Luego de confirmarse que Donald Trump ordenó la retención de Maduro, Rodríguez exigió públicamente una “prueba de vida” del mandatario y su esposa.

Su reacción la consolidó como uno de los principales rostros del gobierno, mientras Trump anunciaba que Estados Unidos “gobernará” Venezuela hasta que se produzca una transición política “pacífica”, elevando la tensión regional a un nuevo nivel.

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