Menu
Cinthia Abigail Tamez, sus hijos y Leodegario Moya en imágenes difundidas en redes sociales.

Montemorelos: la masacre que aún guarda secretos

Cinco muertos, un adolescente sobreviviente, dos escenas bajo investigación y una versión que todavía tiene huecos. Esto es lo que se sabe hasta ahora y lo que todavía falta por explicar del caso que estremeció a Nuevo León.

7 horas atrás

Cinco muertos, un adolescente sobreviviente, dos escenas bajo investigación y una versión que todavía tiene huecos. Esto es lo que se sabe hasta ahora y lo que todavía falta por explicar del caso que estremeció a Nuevo León.

Cinthia Abigail Tamez, sus hijos y Leodegario Moya en imágenes difundidas en redes sociales.
Cinthia Abigail Tamez, sus hijos y Leodegario Moya, las personas alrededor de las que hoy gira la investigación.

El dato que cambió la historia fue brutalmente simple: había alguien más dentro de la casa. Tenía 14 años. Se escondió. Y salió vivo.

El caso que sacudió a Montemorelos comenzó con dos escenas distintas y terminó convertido en una de las investigaciones más inquietantes de los últimos días en Nuevo León.

Primero apareció una Jeep roja. Después, una vivienda. En ambos puntos había personas sin vida. Al final, el saldo fue de cinco muertos: Cinthia Abigail Tamez, su pareja sentimental, Leodegario Moya, y tres menores.

Pero cuando parecía que la reconstrucción dependería únicamente de casquillos, teléfonos, peritajes y testimonios de vecinos, apareció una pieza que nadie esperaba: un adolescente de 14 años había estado dentro de la casa cuando comenzaron los disparos.

5

personas muertas

2

escenas investigadas

1

sobreviviente

El muchacho que salió vivo

De acuerdo con información conocida sobre la investigación, el adolescente se encontraba dentro de la vivienda cuando escuchó la primera detonación. Su reacción fue esconderse y permanecer fuera de la vista mientras continuaba la agresión.

El joven habría visto a Cinthia Abigail portando un arma de fuego. Su declaración se convirtió así en uno de los elementos más delicados del caso, aunque la autoridad no ha hecho público todo lo que relató.

Escuchó el primer disparo. Se escondió. Fue el único que salió vivo.

Autoridades y peritos durante las diligencias por el multihomicidio de Montemorelos.
Elementos de la Policía de Montemorelos y peritos de la Fiscalía resguardaron uno de los puntos investigados.

Dos escenas para una misma tragedia

Las diligencias se concentraron en dos puntos. En una vivienda fueron localizados sin vida Leodegario Moya y dos de los menores. En otro punto fue ubicada la Jeep roja en cuyo interior se encontraban Cinthia y otro de sus hijos.

La Fiscalía informó que los indicios balísticos recuperados en ambos lugares presentan coincidencias. Ese dato fortaleció la principal hipótesis de que los hechos de la casa y los de la camioneta forman parte de una misma secuencia.

Jeep roja localizada durante la investigación del multihomicidio de Montemorelos.
La Jeep roja fue una de las dos escenas centrales de la investigación.

Las piezas que hoy pesan en la investigación

  • El adolescente sobreviviente, que estaba dentro del inmueble cuando comenzó el ataque.
  • El arma asegurada y los estudios balísticos practicados en las dos escenas.
  • La reunión y la discusión previa que forman parte de la reconstrucción de las últimas horas de la familia.
  • Los exámenes toxicológicos y demás peritajes que todavía pueden aportar datos sobre lo ocurrido.
  • Las publicaciones previas de Cinthia, que han cobrado relevancia pública después de la tragedia.

La principal línea apunta hacia Cinthia

La reconstrucción preliminar difundida por la Fiscalía coloca a Cinthia como la posible autora de las cuatro muertes. La hipótesis señala que primero habría ocurrido el ataque dentro de la vivienda y después la última parte de la tragedia en la Jeep.

La investigación sigue abierta. El móvil exacto no está establecido públicamente y todavía faltan resultados periciales que permitan cerrar la secuencia con mayor precisión.

Vehículos RZR asegurados en el domicilio relacionado con la investigación en Montemorelos.
Los vehículos y objetos localizados en el domicilio también forman parte del contexto que revisan los investigadores.

La noche anterior también está bajo la lupa

Una de las líneas de reconstrucción se concentra en las horas previas. El fiscal Javier Flores Saldívar informó que la pareja había convivido anteriormente y que en el domicilio fueron encontrados indicios de consumo de bebidas alcohólicas. La autoridad ha sido cuidadosa en señalar que eso, por sí solo, no explica lo sucedido.

También se ha hablado de una discusión entre la pareja. Lo que la provocó, cuánto duró y si tuvo relación directa con los disparos sigue siendo una de las preguntas centrales.

Las publicaciones que ahora se leen distinto

Después del hallazgo comenzaron a circular con fuerza videos y mensajes publicados por Cinthia en redes sociales durante sus últimas horas. Algunas frases tenían un tono desafiante y agresivo y, después de cinco muertes, fueron interpretadas de una manera mucho más inquietante.

Pero una publicación no demuestra por sí misma quién cometió un delito ni explica un móvil. Su verdadero peso dependerá de si aporta algo verificable a la investigación y de cómo sea valorada junto con el resto de la evidencia.

Lo que todavía no sabemos

La aparición del adolescente sobreviviente cambió por completo el caso. Él puede aportar algo que los casquillos y las escenas no pueden ofrecer por sí solos: una narración de lo que sucedió dentro de la vivienda.

Todavía falta conocer con precisión qué escuchó, qué alcanzó a ver, qué ocurrió antes de que buscara dónde esconderse y cuánto de su versión coincide con la reconstrucción pericial.

La pregunta que queda

Si estaba dentro, vio parte de lo ocurrido y consiguió esconderse… ¿qué más sabe el único sobreviviente?

La investigación sigue abierta. Cinco personas murieron, un adolescente salió vivo y todavía existen preguntas que no han sido respondidas públicamente.

Montemorelos sigue esperando saber qué ocurrió realmente aquella mañana.

– Advertisement –