Un hombre de 57 años perdió la vida tras someterse a una cirugía estética en una clínica privada del sector El Obispado, en Monterrey, en un hecho que volvió a poner bajo escrutinio los protocolos de seguridad en procedimientos médicos de carácter estético.
Los hechos se registraron el viernes en la clínica Pacelli Cirujanos, ubicada en la calle Belisario Domínguez, en su cruce con Sierra Madre.
La víctima fue identificada como René Javier Turrubiates Lara, quien habría ingresado para realizarse un procedimiento de rejuvenecimiento facial.

Emergencia médica dentro del quirófano
De acuerdo con información oficial de la Fiscalía Estatal, durante el desarrollo de la intervención quirúrgica los signos vitales del paciente se tornaron irregulares, lo que derivó en un paro cardíaco mientras se encontraba en el quirófano.
“El ahora occiso ingresó a la clínica para someterse a un procedimiento quirúrgico estético y al encontrarse en proceso la operación se tornan irregulares sus signos vitales, cayendo en paro cardíaco”, señaló la autoridad en un comunicado, detallando que se realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y se preparó su traslado a un hospital.

Intentos de reanimación
Pese a los esfuerzos del personal médico por estabilizarlo y reanimarlo, no se obtuvo respuesta favorable.
Tras el reporte correspondiente, elementos de Protección Civil acudieron al sitio y confirmaron que el paciente ya no contaba con signos vitales.
Posteriormente, peritos de la Agencia Estatal de Investigaciones arribaron al lugar para realizar las diligencias correspondientes, recabar indicios y abrir la carpeta de investigación que permita esclarecer las causas reales del fallecimiento.
Riesgos reales en cirugías estéticas
Especialistas señalan que, aunque las cirugías plásticas son procedimientos electivos, no están exentas de riesgos graves.

Entre las complicaciones más severas se encuentran el tromboembolismo pulmonar, la trombosis venosa profunda, reacciones adversas a anestésicos, desequilibrios de fluidos, hipotermia perioperatoria y fallas en el manejo del dolor postoperatorio.
La prevención de estos riesgos requiere protocolos estrictos de monitoreo, tromboprofilaxis, control anestésico, balance de fluidos, manejo térmico y coordinación permanente entre cirujanos, anestesiólogos, personal de enfermería e instrumentistas, aspectos que resultan determinantes para reducir la mortalidad en este tipo de procedimientos.

¿Qué tan segura es la cirugía estética?