Lo que parecía un turno normal, cambió en cuestión de segundos.
Dos oficiales de Tránsito dejaron de dirigir autos y se enfocaron en algo más urgente: ayudar a una niña de dos años que estaba convulsionando. Sin pensarlo, su patrulla se convirtió en ambulancia improvisada.

El hecho ocurrió el sábado en el cruce de Juárez y Juan Ignacio Ramón, en la zona centro de Monterrey.
Ahí estaban los agentes Martín Alejandro de León y Joana Paola García cuando una madre desesperada se acercó para pedir auxilio. Su hija no reaccionaba y cada minuto contaba.
Al ver la gravedad del caso, los oficiales subieron a la madre y a la menor a la patrulla y avisaron de inmediato a la central del C4 y a su superior.
Sin esperar una ambulancia, aceleraron rumbo al Hospital General de Zona No. 21 IMSS, ubicado en Pino Suárez y Juan Ignacio Ramón.
Al llegar, uno de los oficiales tomó en brazos a la pequeña y entró por el área de urgencias para pedir atención inmediata.

La acción fue destacada como parte de la estrategia Escudo, implementada por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Monterrey, que busca reforzar la cercanía con la ciudadanía.
Esta vez, no se trató de infracciones ni de tráfico, sino de empatía y solidaridad.
En medio del caos vial diario, dos oficiales demostraron que su trabajo va más allá de dirigir autos. Cuando una madre pidió ayuda, respondieron sin dudar.

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