La reforma a la Ley Federal del Trabajo que busca otorgar prestaciones sociales a los trabajadores de plataformas digitales enfrenta serias limitaciones estructurales.

De los aproximadamente 1.2 millones de personas que laboran bajo este esquema en México, solo alrededor del 10% alcanza el ingreso necesario para acceder a la protección social completa, lo que evidencia una brecha entre el marco legal y la realidad operativa del trabajo digital.
Nuevos requisitos de ingreso
A partir de enero, los trabajadores que desean acceder a la cobertura integral del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) —que incluye atención médica, guarderías, incapacidades, pensión para el retiro y seguro por accidentes laborales— deben generar ingresos cercanos a los 19 mil pesos mensuales.

Esto se debe a la aplicación de nuevos porcentajes de exclusión sobre el ingreso neto mensual, definidos en los lineamientos secundarios publicados por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el propio IMSS.
El “salario mínimo” que no lo es
De acuerdo con Sergio Guerrero, secretario general de la Unión Nacional de Trabajadores por Aplicación y de Reparto de México, aunque la ley establece que el salario mínimo debe ser el piso para el acceso a derechos laborales, en los hechos no opera como tal.
Con el aumento de 2026, el salario mínimo mensual ronda los 9 mil 500 pesos; sin embargo, los lineamientos secundarios elevan el umbral real hasta 18 mil 400 pesos mensuales para ser considerado formalmente trabajador de plataforma con acceso pleno a derechos sociales.
El impacto de los porcentajes de exclusión
El aseguramiento ante el IMSS se calcula a partir del ingreso neto mensual, luego de aplicar las tasas de exclusión, que descuentan porcentajes por el uso y mantenimiento del automóvil, motocicleta o bicicleta, así como combustible y seguros.
En el caso de quienes utilizan automóvil, el porcentaje de exclusión es del 48%, lo que implica que de 10 mil pesos generados, solo 5 mil 200 pesos se consideran salario base para efectos de seguridad social.
Protección parcial y precariedad estructural
Cuando los ingresos no alcanzan el umbral requerido, los trabajadores solo quedan protegidos en caso de accidente laboral.
En ese supuesto, tienen derecho a atención médica, medicamentos, hospitalización, incapacidades y pensión por invalidez, pero quedan excluidos del resto de las prestaciones. Además, este modelo genera inestabilidad en otros derechos, como el acceso a créditos del Infonavit, debido a los constantes movimientos de alta y baja en el IMSS, lo que impide la continuidad en las cotizaciones.
Posturas y debate abierto
Mientras Guerrero señala que este modelo eleva artificialmente los parámetros de acceso y limita la cobertura real, plataformas como Rappi México sostienen que los porcentajes deben analizarse a partir del piloto y que el modelo preserva la flexibilidad laboral, permitiendo alcanzar la seguridad social integral con menos tiempo de dedicación que un empleo tradicional. Uber, DiDi y Lala Move, integradas en Alianza In, también fueron consultadas, aunque no emitieron postura oficial.

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