Lo que debía ser un día tranquilo terminó en coraje e incredulidad.
El martes, dos hombres entraron al Templo del Perpetuo Socorro, en pleno Centro de Monterrey, y cometieron un robo que ha causado molestia entre la comunidad católica.
El hecho ocurrió alrededor del mediodía, justo después de la misa matutina, en el recinto ubicado en el cruce de Juan Méndez y Ruperto Martínez.
Las cámaras de videovigilancia captaron el momento en que los sujetos ingresaron y, sin levantar sospechas, se dirigieron directamente al lugar donde estaba el dinero.
De acuerdo con los afectados, los ladrones se apoderaron de aproximadamente 50 mil pesos en efectivo.
El monto incluía limosnas y dinero destinado a pagos internos de la parroquia.
Pero más allá del dinero, lo que más dolió fue el robo del anillo sacerdotal del párroco, una pieza con alto valor espiritual que había recibido recientemente durante su ordenación.
Para los fieles, no se trata solo de una joya, sino de un símbolo sagrado.
Las primeras investigaciones apuntan a que el robo pudo haber sido planeado.
Los delincuentes sabían que el sacerdote titular no estaba en la ciudad, pues había viajado con permiso a su lugar de origen.
También conocían el sitio exacto dentro de la Casa Parroquial donde se guardaban tanto el dinero como el anillo. Autoridades ministeriales ya analizan los videos para identificar a los responsables y dar con su paradero.
La comunidad espera que el caso no quede impune y que, además del dinero, pueda recuperarse el objeto que representa años de vocación y fe.
