Menu

Se burla Adrián Marcelo de la violencia

5 horas atrás

El influencer regiomontano Adrián Marcelo volvió a convertirse en tendencia en redes sociales luego de publicar varios mensajes en X sobre los hechos violentos ocurridos en Guadalajara tras la baja de un presunto líder criminal vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación.

Sus palabras generaron una fuerte ola de críticas y reavivaron el debate sobre los límites del humor en momentos sensibles.

Todo comenzó la mañana del domingo 22 de febrero, cuando se reportaron hechos violentos en distintos puntos de Jalisco.

En medio del ambiente tenso, Adrián Marcelo publicó un mensaje donde preguntaba, en tono irónico, si debía preocuparse por la venta de drogas tras la muerte de “Rubén (N) Mencho”, en referencia a Nemesio Oseguera Cervantes.

En su publicación, el creador de contenido insinuó que su preocupación era si seguiría habiendo droga en los antros, incluso bromeando con la cercanía de eventos internacionales.

El comentario fue interpretado por muchos usuarios como una falta de sensibilidad ante un contexto marcado por violencia y temor entre la población.

En otro mensaje, el influencer respondió a quienes lo señalaban como parte del problema.

Aseguró que él no compra drogas, sino que se las regalan, y pidió que buscaran “otro culpable” de la descomposición social.

El tono sarcástico volvió a causar molestia entre internautas.

Las respuestas no tardaron en multiplicarse. Usuarios le reclamaron que “no siempre caben tus chistes” y que “hay dolor en la gente”.

Otros señalaron que, más allá de si consume o no, el punto central era mostrar empatía en un momento complicado para muchas familias en Jalisco.

No es la primera vez que Adrián Marcelo genera polémica por sus comentarios.

Sin embargo, esta vez el contexto pesó más: hechos violentos recientes y una sociedad cansada de la inseguridad. Mientras algunos defienden su estilo irreverente, otros consideran que hay temas que no deberían tomarse a la ligera.

La controversia vuelve a poner sobre la mesa una pregunta constante en redes sociales: ¿hasta dónde llega la libertad de expresión cuando hay víctimas y comunidades afectadas por la violencia?