Los Sultanes de Monterrey dieron un golpe sobre la mesa en la recta final de la temporada al anunciar la contratación del bateador dominicano Maikel Franco, un pelotero con experiencia en Grandes Ligas y el beisbol japonés que llegó procedente de El Águila de Veracruz para fortalecer la ofensiva regiomontana.
El impacto del nuevo refuerzo fue inmediato. El pelotero de 33 años apareció como cuarto en el orden al bat para la serie ante los Dorados de Chihuahua y respondió con una actuación sobresaliente.
En su debut conectó cinco imparables en siete turnos, incluyendo un perfecto 3 de 3 en el segundo encuentro, además de impulsar su primera carrera con la novena regiomontana.
Originario de Azua, República Dominicana, Franco acumuló nueve temporadas en las Grandes Ligas, donde defendió los colores de los Philadelphia Phillies, Kansas City Royals, Baltimore Orioles y Washington Nationals.
Su mejor campaña llegó en 2016 con Filadelfia, cuando bateó para .255, conectó 25 cuadrangulares y produjo 88 carreras.
Tras su paso por la MLB, el dominicano continuó su carrera en Japón con los Rakuten Eagles, donde entre 2023 y 2025 sumó 236 imparables, 30 jonrones y 118 carreras impulsadas.
Su potente swing y capacidad para cambiar un partido con un solo batazo lo convirtieron en uno de los bateadores más peligrosos de la liga.
Sultanes también movió su roster
La llegada de Franco formó parte de una serie de movimientos importantes en Monterrey. El equipo reactivó al receptor venezolano Omar Narváez, quien dejó atrás una lesión en la mano izquierda, además de incorporar al puertorriqueño José Miranda como refuerzo.
Con las incorporaciones de Maikel Franco y Kellen Strahm, la organización realizó ajustes en su plantel, lo que derivó en la baja del venezolano Wilson García.

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