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Vuelve la reventa masiva de Roscas de Reyes

1 semana atrás

Después de que millones de familias partieran la tradicional Rosca de Reyes, ayer, el 6 de enero de 2026, una controversia ajena al espíritu festivo encendió las redes sociales.

La protagonista es una influencer que convirtió la compra masiva de roscas en un fenómeno viral que hoy genera indignación y debate.

El origen del escándalo

De acuerdo con imágenes difundidas en redes, la creadora de contenido Ximena Figueroa adquirió alrededor de mil Roscas de Reyes en Costco con el objetivo de revenderlas.

Lo que ella presenta como un ejercicio de emprendimiento, para miles de usuarios representa un acto de acaparamiento que afecta una tradición ampliamente arraigada.

Un operativo digno de logística industrial

La influencer documentó en Instagram su traslado desde Manzanillo hasta Guadalajara para “vaciar los anaqueles” y cargar un tráiler completo con mil cajas del pan de temporada.

No es la primera vez que realiza esta práctica: el año anterior ya había generado polémica al adquirir 800 roscas, consolidando así una estrategia que repite año con año.

Ganancias que alimentan la indignación

La controversia creció al conocerse los precios. Mientras en tienda la rosca tradicional se vende en 429 pesos y la rellena en 539, en Manzanillo se ofrecen en 599 y 720 pesos respectivamente.

El margen de ganancia estimado supera los 180 mil pesos, cifra que para muchos internautas resulta excesiva tratándose de un producto asociado a la convivencia familiar.

Una respuesta que encendió más el debate

Ante los cuestionamientos sobre si pensaba donar o regalar alguna rosca, Figueroa respondió: “La luz, el predial y mis gustos son muy caros y nadie me regala nada”. La declaración fue interpretada como una falta de sensibilidad, especialmente en una fecha simbólica para la infancia.

Éxito comercial pese al rechazo social

A pesar del repudio digital, la llamada “Reina del Costco” asegura que la mayoría de las roscas ya estaban apartadas y que su venta ha sido un éxito.

Algunos usuarios incluso cuestionan si cuenta con permisos sanitarios para transportar pan en grandes volúmenes durante trayectos largos, mientras otros llaman a consumir en panaderías locales y evitar este tipo de prácticas.